¿Cómo lograr el salto cualitativo desde lo local hacia escenarios mayores? ¿Cómo aprender, pensar y actuar localmente? ¿Globalmente? Ese es uno de los grandes retos, todavía no resueltos, de la educación ambiental.
Educación es la capacidad que tenemos los seres vivos para identificar y recibir información procedente del ambiente y de nosotros mismos (nuestro entorno interior), para transformarnos como resultado del procesamiento o “digestión” de esa información, y como consecuencia, para incidir luego sobre el territorio del cual formamos parte.
Tomado de: Brújula, bastón y lámpara
para trasegar los caminos de la Educación Ambiental
